Antonio Torrealba

LOS 3 MITOS SOBRE LOS COMPRADORES QUE AFECTAN TUS ESFUERZOS DE MARKETING

Al principio de los tiempos, en el pleitoceno medio del marketing, con saber sobre gustos, edades, demografía, sexo, profesión y otras menudencias sobre los compradores era información más que suficiente para una aproximación a él.

Hoy, con toda la sobreinformación que existe en el mercado, con una segmentación cada vez más y más precisa, esos datos iniciales sobre el comprador son solo un punto de partida para ahondar sobre la razón que los empujará realmente al acto de comprar.

La personalidad del comprador en la actualidad necesita ir más allá de los meros datos antes descritos para poder alcanzar audiencias más amplias y extendidas. La meta es aplicar todo lo aprendido hasta ahora con la finalidad de aprender cada vez mejor cómo la gente toma decisiones para así poder alcanzar a consumidores con soluciones empáticas que los ayuden.

Para ello vamos a revisar tres mitos sobre la personalidad del comprador y sobre lo que puedes hacer para aproximarte mejor a ellos.

MITO #1

Tu comprador necesita un nombre

Darle un nombre a tu mejor prototipo de comprador, identificarlo hasta tal punto de bautizarlo con un nombre, en teoría no resultaría nada mal sino representara, al mismo tiempo, la exclusión de todos aquellos que no se aproximen siquiera al nombre/estilo del que bautizaste al tuyo, pero que, en cambio, podría ser buena para tu producto, marca o empresa. Mejor es llamarlos por sus aficiones o por los gustos que comparten.

MITO #2

Tu comprador necesita un rostro
Es admirable el esfuerzo de intentar colocarle un rostro a un heterogéneo grupo de personas.
El hecho es que esa imagen realmente representa al ideal de consumidor que te has creado, pero que de modo alguno representa a tu audiencia entera. El mayor problema de estos estereotipos es que introduces asuntos delicados como raza y género poniendo de nuevo sobre el tapete la discriminación de otro grupo importante de consumidores.

MITO #3

Los compradores deben describir a un tipo característico

Construir la personalidad de tu comprador basada en prototipos demográficos, etarios y de otro orden no hace justicia al verdadero trabajo de construir la imagen de tu consumidor que debe, en cambio estar centrada en qué les puede aportar como grupo tu producto a esa masa heterogénea. Debes tratar empatizar con sus puntos difíciles.  NO segmentes tu audiencia en base a sus títulos de trabajo, a las marcas que le gustan o por sus hábitos. Intenta en su lugar, aproximarte a ella basados en los beneficios que tú producto le aportará.

Derribados los mitos, aproxímate a tu audiencia con una idea clara de cómo puedes tú servirle a ella,y no de cómo ella se ajusta a viejos parámetros o estereotipos.

De esto y otros temas muy interesantes estaremos conversando el próximo mes de junio, el 16 exactamente, en el Centro de Convenciones del Aeropuerto internacional de Miami,  con nuestra Mega Conferencia “Instagram, desafiando el algoritmo”. No te la pierdas

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